Aunque hace ya un tiempo que el tofu se ha puesto de moda, este alimento se remonta a la antigua china.
El tofu no deja de ser leche de soja cuajada. Su textura es similar al queso fresco y su sabor muy muy sutil; lo cierto es que por sí solo, este alimento no aporta un gran sabor; pero por suerte, es una gran "esponja" que absorverá los sabores de todo los ingredientes con lo que lo queramos macerar ó mezclar, siendo un ingrediente súper versatil con el que poder hacer desde un "queso", hasta unas hamburguesas, albóndigas, incorporarlo en ensaladas... ó incluso hacer postres con él.
Lo mejor de todo, es que es una importante fuente de proteínas, además de contener vitaminas, calcio, isoflavonas, minerales... y un largo etcétera, además de ser antioxidante, bueno para la memoria y muy bajo en calorías lo que lo convierte en un compañero ideal para realizar dietas de adelgazamiento.
Tengo que reconocer que la primera vez que probé el tofu, no me gustó nada, y cuando digo nada quiero decir NADA; ni a mí ni a ninguno de los que fuimos al restaurante dónde lo pedimos. Pero cómo que todo lo que leía acerca de este alimento era tan positivo, decidí darle otra oportunidad, esta vez en casa, y fue algo mejor.
No es que cocine mucho con tofu, la verdad es que escasamente, lo empleo en cocina. Pero desde el día que vi la receta, me llamó muchísimo la atención y esperaba el momento para poder realizarlo, y el día ha llegado.
Es una receta de mesmer que encontré en el blog la doce vita vegana, un blog muy interesante, lleno de receta muy diversas y ricas.
El resultado es un "queso" suave y gustoso.
Para quién se quiera animar, ¡vamos con la receta!
INGREDIENTES
- 500ml de agua
- 100gr. de frutos secos (yo al igual que la receta original puse anacardos)
- 200 gr. de tofu
- El zumo de un limón
- 5cs de levadura de cerveza
- 4cs de agar agar en copos
- 1 cs de cebolla en polvo
- 1 cp de mostaza
- 1 cp colmada de sal
- 1 cp de ajo en polvo
- 1 cc de pimienta molida
- 1 cc de comino en polvo
Para untar el molde
- pimentón
- aceite de oliva
Muy muy fácil
En un cazo poner el agua con el *agar-agar y llevar a ebullición.
En nuestro vaso de turmix pondremos todos los ingredientes y añadiremos el agar-agar ya disuelto en el agua, y trituraremos todo juntos.
Untar un molde generosamente con aceite y pimentón; ya sea dulce ó en mi caso picante.
Dejar temblar a temperatura ambiente, y acabar de solidificar en la nevera unas dos horas aproximadamente.
Pasado el tiempo, desmoldar, emplatar y ¡disfrutar!
NOTA: Yo he seguido al pie de la letra la receta pero podéis variar los ingredientes a vuestro gusto. Por ejemplo, con orégano y un poco de carne de ñora, creo que también hubiese quedado genial. Al tener un sabor tan sutil, admite los sabores que queramos poner. Imaginación al poder, jeje.
* El agar-agar es una alga, que utilizada en copos, sirve para gelificar. A diferencia de las hojas de gelatina, por ejemplo, el agar-agar, se puede llevar a ebullición mientras que la otra no.
¡Que aproveche!








































